Si bien casi ha sido absorbido por la extensión urbana y aun cuando solo algunos de los edificios que incluye han sido explorados y estudiados a conciencia, el sitio arqueológico de Acozac, en el Estado de México, resulta de especial interés, tanto para quienes gustan de conocer las diferentes regiones mexiquenses, como para los turistas nacionales y extranjeros.
Acozac fue uno de los centros ceremoniales clave en el oriente de la Cuenca de México durante el periodo Posclásico Tardío.
Este yacimiento prehispánico también nombrado como ?Ixtapaluca Viejo?, es denominado Acozac, por hallarse en los que otrora fueran terrenos del rancho homónimo.
En la actualidad, el rancho Acozac se ha transformado en un prestigioso fraccionamiento y un agradable campo de golf.
En un importante documento prehispánico, el códice Xólotl, el centro ceremonial de Acozac es mencionado con el nombre de Tlatzallan Tlalanóztoc.
Se sabe que fue el sitio de residencia de Tlotzin Póchotl, quien, de acuerdo al célebre cronista oriundo de Texcoco, Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, fue el tercer gobernante chichimeca de la zona.
Tlotzin Póchotl fue nieto del gran señor chichimeca Xólotl Techotlallatzin.
El predominio chichimeca en esta zona del país, aconteció entre los años de 1200 y 1430 d.C.
Tras este periodo, quien tomó el control, fue el imperio de Texcoco, miembro de la Triple Alianza azteca.
Tal situación siguió hasta la conquista de los españoles en 1521. Luego de este acontecimiento Acozac fue abandonado por completo. Los edificios que se contemplan hoy en día en esta área arqueológica, corresponden precisamente a la última etapa del lugar.